| Título: | La vida cóncava |
| Autores: | 20. Victor Segalen |
| Precio: | 14 € |
| ISBN: | 84-931403-9-2 |
| Nº páginas: | 168 |
| Texto solapa: | La obra de Victor Segalen (1878-1919), bella y llena
de energía, se ha conocido realmente a partir de 1950 en Francia y
luego en el extranjero. Hoy es considerado como un escritor
originalísimo y contemporáneo, no sólo por su perspectiva literaria
sino también por sus descripciones de países alejados y sus análisis de
los procesos de escritura. En La vida cóncava —cuyo título alude a ese momento único en que
advertimos la resonancia de las cosas, su genuina profundidad— brilla
el Segalen más generoso y clarividente. Este grupo de seis escritos,
inédito en su presentación, se abre con dos textos personales, sobre su
nacimiento a la vida y la dificultad de la supervivencia, los tumultos
y cóleras que componen toda biografía, como si fuese el curso de un
gran río chino. Le siguen dos luminosos relatos, muy incisivos, sobre
el alcance de las fugas de Rimbaud y Gauguin. Por último, este poeta y
narrador francés, también médico, nos advierte sobre esa idolatría en
la Ciencia, dominante entre los escritores de su juventud que
pretendieron hacer una limpia disección de sus semejantes. A cambió,
defendió, con un estilo fulgurante, la fecundidad del mundo de las
sensaciones y denunció la oscuridad que yace bajo esa pretensión
objetiva.
Traducción y prefacio de Julián Mateo Ballorca |
| Texto adicional: | UN LIBRO INÉDITO De
hecho, en su país, sólo se difundirían sus escritos a partir de los
años sesenta, y la circulación progresiva de sus libros y papeles se
hizo poco a poco habitual. Así que no es de extrañar la tardía versión
castellana de René Leys (Madrid, Alianza, 1978 y 2002), novela
fundamental para todos —e impulsora de numerosos «segalianos» —, o de
su escrito asiático El hijo del cielo (Barcelona, Seix Barral, 1983). A
ellos se han sumado en estos años una pieza maestra como Viaje al país de lo real (Palma de Mallorca, Olañeta, 1984 y 2002), y el Diario de las islas, por obra de este mismo editor, en 2001. La vida cóncava
contiene, de entrada, dos textos medio autobiográficos, que apelan a un
mundo en estado naciente y a la difícil supervivencia, ayer y hoy, de
los humanos. En segundo lugar, ofrece el relato minucioso y nada
ingenuo, pero lleno de luz, de dos fugas —imposibles— del mundo
occidental, la de Rimbaud y la de Gauguin. Y, finalmente, nos hace ver
el envés de la imparcialidad; esto es, el reverso de esa idolatría
moderna que la Ciencia de su juventud le quiso imponer; de modo que el
médico real que Segalen fue estudia —como poeta no menos efectivo— las
mezclas de sensaciones, superando con creces a todos los psicólogos de
su tiempo y da cuenta, con un toque magistral, de la locura que está
presente en los hombres de letras que pretendieron hacer una limpia
disección de sus congéneres. |